Las colecciones biológicas (CB) están conformadas por ejemplares de especies encontradas en un lugar y tiempo particulares. Básicamente, fungen como un banco de datos que funciona como representación del patrimonio natural de un país o región, constituyen un archivo histórico de utilidad múltiple donde la preservación de especímenes y su información asociada sirven como base para estudios taxonómicos, sistemáticos, ecológicos, filogenéticos, biogeográficos, de genética de poblaciones y conservación.
Actualmente, son las instituciones de educación superior (universidades) las que mantienen mayores acervos de hongos, plantas y animales en sus colecciones, por mencionar algunas: la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Autónoma de México (UAM), entre otras. Todas estas de importancia a nivel local y regional para fines de inventario, docencia, divulgación e investigación en los distintos niveles escolares y hacia el público en general. Tan es así, que aproximadamente el 85% de la flora y fauna descrita en México está resguardada y representada en 27 colecciones biológicas nacionales.
A partir de 2023, la colección biológica de la Universidad del Mar obtiene su registro y se une a este selecto grupo.